Cuatro historias independientes con un escenario común: la
ciudad de Roma. En la primera, un matrimonio americano viaja a italia para conocer a la familia del prometido de su hija. En la
segunda, un italiano es confundido con una estrella de cine.
En la tercera, un arquitecto californiano visita Roma con sus
amigos, y en la cuarta, unos recién casados se pierden en la capital italiana, a la que han ido a visitar a
unos familiares.
A todos los que nos gusta el séptimo arte cuando se anuncia que Woody Allen está preparando una próxima película se nos ponen los dientes largos y se nos crea una extraña sensación entre la alegría y el miedo. Alegría por ver lo nuevo de uno de los directores más importantes del cine contemporáneo y miedo por saber que las cintas a las que nos tiene acostumbrados ultimamente el director neoyorquino no han conseguido el nivel que esperamos de él. No hace falta decir que aunque sus últimas cintas no están al nivel de Annie Hall o Delitos y faltas pero no dejan de ser películas divertidas y que, con sus más y sus menos, todo el mundo disfruta.
Si algo tiene Woody Allen, y no voy a meterme a defender a estas alturas su gran don y capacidad para la dirección porque eso es algo que está más que claro, es que sabe rodearse de grandes actores para contar sus historias. En esta ocasión los elegidos han sido Alec Baldwin, Roberto Benigni, Penelope Cruz, Greta Gerwig, Jesse Eisenberg y Ellen Page entre otros. En A Roma con amor tenemos la suerte de volver a ver a Allen protagonizando una de sus películas y haciendo, una vez más, de sí mismo en una cinta en la que expresa y transmite su preocupación sobre la vejez o el estancamiento creativo. Desde el primer momento en que aparece su personaje conecta con el público, no sólo por haberse reservado los mejores diálogos sino por la energía y gracia que desprende.
En la película se cuentan cuatro historias y es aquí donde reside parte del problema. Hay dos grandes historias que son en primer lugar la protagonizada por Allen y en segundo lugar la que protagonizan Jesse Eisenberg, Alec Baldwin y Ellen Page; y hay otras dos historias, una de ellas protagonizada por Roberto Benigni y la otra con Penelope Cruz que no sólo se hacen aburridas sino que lo único que consiguen es lastrar el filme. Tras ver A Roma con amor más de uno querrá visitar Roma y deseará que le pase alguna de estas divertidas historias y otros, como es mi caso, desearemos tener algún día un suegro como Woody Allen.
Documental sobre la vida, música y legado de Bob Marley. La
película autorizada definitiva sobre su recorrido vital y el impacto mundial de
uno de los cantantes, compositores, músicos y activistas más influyentes de la
historia. "Marley" es la primera película en la que la familia de Bob
ha permitido el uso de su material privado sobre el cantante.
Cuando a alguien se le pregunta: ¿Qué sabes de Jamaica? la
mayoría de la gente responde lo mismo: "Bob Marley". Todo el mundo
sabe quién es Bob Marley, ya sea por escuchar sus canciones, por ver pósters y
camisetas suyas en cualquier parte del mundo o por ser el máximo exponente de
ese género musical conocido como reggae. Desde hace mucho tiempo en la
industria cinematográfica se ha especulado sobre las posibilidades de llevar a
la gran pantalla la vida del músico Jamaicano. Finalmente el encargado de
llevar la vida de Bob Marley al cine, a modo de documental, ha sido
Kevin Mcdonald un experto en rodar documentales. La vida en un día, Touching
the Void o My enemy´s enemy entre otros, y que también ha sido el
encargado de dirigir películas como El último rey de Escocia o La
sombra del poder.
A través de una documentación sorprendente, McDonald nos
lleva en un viaje fascinante por la vida del cantante, conoceremos
su familia, sus amigos y, sobre todo, su música. Quizás a los que no son fans
del reggae o del propio Marley el documental les resulte pesado, sobre todo la
primera hora de la cinta, ya que el director nos bombardea con tantos datos y
nombres que, a veces, hace difícil su asimilación. A medida que el documental
avanza vamos conociendo más a Marley a través de entrevistas con sus amigos,
familia y con aquellos que le ayudaron a construir su carrera musical.
Pero no toda la vida de Bob Marley giraba en torno a su
música y en este documental se recogen muchas de sus otras preocupaciones: la política, la religión e incluso la poca aceptación que tenía dentro de la
comunidad negra. Este documental no solo destaca por su grandísima
documentación sino por complementarlo con una gran cantidad de imágenes del cantante
nunca vistas antes. Mcdonald nos demuestra una vez más porque es tan bueno
haciendo documentales: emociona cuando debe pero también nos hace reír a través
de una gran cantidad de anécdotas. Y es que en un mundo abarrotado de biopics
de políticos, cantantes y demás gente de la farándula de vez en cuando es
necesario algo como esto. Marley gustará a los amantes de la música y
encandilará a los amantes del reggae, pero seguramente tras verlo todos opinarán que ningún biopic sobre el Rey del reggae podrá igualar esta joya.
Subida del IVA, reformas sanitarias, reducción de sueldo a los funcionarios, desahucios, corrupción, violencia policial, etc. Estas son algunas cosas que en los últimos meses han estado copando las portadas de los periódicos de nuestro país, y es que durante este tiempo todo han sido recortes y ajustes para los trabajadores lo que ha provocado una gran protesta e indignación social que se ha manifestado en las calles de todo nuestro país. Son tiempos oscuros, con un gobierno mucho más oscuro, y en los que salir a la calle no debería ser un deber sino una obligación. Para todos aquellos a los que les cuesta abrir los ojos ante estos tiempos difíciles aquí os dejo diez películas para despertar vuestro espíritu combativo. 10. Hunger- Steve McQueen, 2008.
La historia de la huelga de hambre iniciada por Bobby Sands y otros miembros del IRA para reivindicar un país mejor y mejoras en su estancia en prisión. Violencia policial, represión y un Michael Fassbender superlativo en la que fue la ópera prima del director de Shame.
9. Los Edukadores- Hans Weingartner, 2005.
Tres jóvenes forman estan "organización" que a través de sus acciones no violentas tratan de hacer comprender a los ricos locales que sus días de abundancia están contados. En sus actos, que consisten en ocupar las propiedades de los ricos, dejan mensajes en los que les reprochan su excesiva riqueza. ¿Soy el único al que le recuerdan a Sánchez Gordillo y los miembros del SAT?.
8. Salvador (Puig Antich) - Manuel Huerga, 2006.
Cuenta la historia del joven anarquista Salvador Puig Antich que se convirtió en el último preso político ejecutado en España mediante "garrote vil". Una de las mejores películas sobre la represión franquista y la posguerra española en la que se cuenta el más que dudoso proceso al que fue sometido este joven, interpretado por un gran Daniel Brühl. Para el recuerdo quedará esa escena final en la que Leonardo Sbaraglia hace que se nos ponga la piel de gallina.
7. V de Vendetta- James McTeique, 2006.
En una Gran Bretaña gobernada por un régimen fascista un héroe anarquista que se denomina así mismo V está dispuesto a todo con tal de derrocar al régimen, desde ocupar los medios de comunicación hasta hacer pagar a los culpables por sus crímenes. La máscara de V se convirtió en símbolo de revolución hasta el punto de que Annonymous la adoptó como su símbolo. Tras esta película todos soñamos con volar el Parlamento a ritmo de Tchaikovski.
6. R.A.F. - Facción del Ejército Rojo- Uli Edel, 2008.
Cuenta la historia de Andreas Badder y Ulrike Meinhof fundadores del grupo antisistema RAF contario al fascismo e imperialismo americano. Muestra una sociedad destruida y gobernada por el miedo hacia los grupos de izquierda. Una mirada crítica tanto a la sociedad como al proceso al que fueron sometidos los miembros de la RAF. Bruno Ganz, famoso por dar vida a Hitler en El Hundimiento, es el encargado de darles caza.
5. El Odio - Mathieu Kassovitz, 1995.
Durante una noche de disturbios en un barrio marginal a las afueras de París, tres amigos adolescentes, Vinz, Saïd y Hubert (Un judío, un árabe y un negro) son testigos de una agresión de la policía a su amigo Abdel. Esta agresión provocará una espiral de odio entre la policía y los grupos minoritarios y dejará en evidencia una vez más el carácter violento y represivo de las fuerzas del orden. Vincent Cassel es uno de los protagonistas y nos deja una de las escenas más curiosas de la película: la imitación de la famosa escena de Robert De Niro en Taxi Driver diciendo frente al espejo "You talkin' to me?".
4. Roma, ciudad abierta - Roberto Rossellini, 1945.
Estando Roma ocupada por los nazis, la temible Gestapo trata de arrestar a Manfredi, el líder del Comité Nacional de Liberación. Annie Marie ofrece refugio en su casa a Manfredi y a algunos de sus
camaradas, pero los alemanes descubren su escondrijo y rodean la
vivienda; algunos partisanos consiguen escapar por los tejados, pero
Manfredi es apresado. Rossellini nos muestra la vida de la resistencia italiana frente a la ocupación nazi de la mano de los miembros de la CNL, las mujeres e incluso los niños. Una muestra de que aún cuando todo esta perdido no hay que rendirse y un homenaje a los partisanos que lucharon contra el nazismo.
3. Bloody Sunday (Domingo Sangriento) - Paul Greengrass, 2002.
Narra los sucesos ocurridos el domingo 30 de Enero de 1972, cuando soldados británicos dispararon
contra civiles desarmados que participaban en una marcha en Irlanda del
Norte; trece personas murieron en las calles de la ciudad de Derry. Es una de las muestras más atroces de la represión contra Irlanda del Norte. Este hecho convirtió el conflicto irlandés en una guerra civil y contribuyó a la creación del Ejército Repúblicano Irlandés (IRA).
2. Che: El argentino - Steven Soderbergh, 2008.
Biopic uno de los mayores revolucionarios de la historia, Ernesto 'Che' Guevara. Cuenta desde sus inicios y como se aventuró en la Revolución Cubana para derrocar a Batista, hasta su amistad con Fidel Castro y su famosa comparecencia en la ONU. El biopic se divide en dos partes Che: El argentino y Che: guerrilla. Su papel del Che le valió a Benicio del Toro el premio a Mejor Actor en el Festival de Cannes.
1. Espartaco- Stanley Kubrick, 1960.
Esta lista no podría entenderse sin la película que Kubrick dirigió en 1960. Un homenaje a la libertad y a todos los que luchan por conseguirla, una película comprometida y en la que Kirk Douglas hace uno de los papeles más emblematicos de la historia del cine. La escena final con todos los esclavos diciendo: "¡Yo soy Espartaco!" a día de hoy aún consigue emocionarme.
Merida, la
indómita hija del Rey Fergus y de la Reina Elinor, es una hábil arquera que
decide romper con una antigua costumbre, que es sagrada para los señores de la
tierra: el gigantesco Lord MacGuffin, el malhumorado Lord Macintosh y el
cascarrabias Lord Dingwall. Las acciones de Merida desencadenan el caos y la
furia en el reino. Además, pide ayuda a una sabia anciana que le concede un
deseo muy desafortunado. La muchacha tendrá que afrontar grandes peligros antes
de aprender qué es la auténtica valentía.
Una nueva película de la factoría Pixar siempre es recibida con expectación tanto por el público como por la crítica, eso es algo que nadie puede negar. La mayoría tenemos esperanzas de encontrarnos ante una nueva joya de la animación. Pero no siempre es así. Esto ya me pasó allá por 2006 cuando Pixar estrenó Cars, una cinta que aún a día de hoy sigue sin decirme nada y que sirvió para me diese cuenta de una cosa: Pixar, a veces, también falla. Y es que Pixar nos tiene muy mal acostumbrados. Los últimos años han ido sacando joya tras joya - exceptuando Cars 2 -, ejemplos de esto son Wall-E, Up o Toy Story 3, lo que hace que al encontrarnos con una película que no alcanza el nivel impuesto por las anteriores la mayoría nos sintamos decepcionados.
El inicio de Brave prometía una historia de aventuras y magia divertida, con un planteamiento de personajes interesante pero a medida que la trama va avanzando las esperanzas de encontrarnos con una historia de aventuras se desmoronan. Brave ofrece una primera hora muy interesante pero a partir de ahí todo cobra una atmósfera más propia de Disney que de Pixar, con princesas, canciones y demás. No voy a negar que Brave es una película que entretiene y que se disfruta mucho, no sé si por su animación cuidada o por que alguno de sus personajes secundarios consiguió sacarme más de una sonrisa, pero el caso es que no consiguió emocionarme como sus predecesoras.
Brave maravillará al público infantil pero al público adulto le resultará vacía de contenido, de emociones y de una historia que consiga que nos emocionemos como niños. Sé que es injusto compararla con Wall-E o con Up pero son ellos mismos los que han puesto el listón tan alto, casi inalcanzable, y benditos sean por ello. Nos encontramos ante un film en el que la enseñanza, más que elegir tu destino, es la de agradar a tus padres aunque tus sueños no se acerquen ni por asomo a lo que ellos quieren para ti. Y es que algo no marcha bien cuando al encenderse la luces de la sala del cine me acuerdo más del corto que Pixar proyecta antes de la película: La Luna, que de la propia cinta.
Un grupo de
científicos y exploradores emprende un viaje espacial a un remoto planeta, una
rara estrella recién descubierta, donde sus límites físicos y mentales serán
puestos a prueba. El motivo de la misión es que los humanos creen que allá
podrán encontrar la respuesta a las preguntas más profundas y al mayor de los
misterios: el origen de la vida en la Tierra.
En 1979 Ridley
Scott estrenó la película que sería uno de los pilares del cine de
ciencia-ficción que conocemos hoy en día: Alien, el octavo pasajero.
33 años nos separan hoy de aquella fecha y, aunque muchos la viésemos muchos
años más tarde, tanto los que la vieron antes como los que la vimos más tarde
en el momento en que acabó, nos empezamos a hacer un sinfín de preguntas de las
cuales esperábamos obtener respuesta en sus posteriores secuelas. Craso error. En
sus secuelas no sólo no se nos respondía a las preguntas que nos había dejado
la primera película sino que se nos planteaban aun más cuestiones a las que
querer encontrar respuesta.
Desde que Ridley
Scott anunciase su vuelta a la ciencia-ficción se especuló mucho sobre si lo
que veríamos sería una nueva entrega, en forma de precuela, de la saga Alien o
una película que daría inicio a una nueva saga de ciencia-ficción. Que Prometheus tiene el ADN de la saga Alien
es algo que no se puede negar y que Ridley Scott no trata de esconder, todo lo
contrario, juega con ello a su favor.
Son muchos los detalles que hacen referencia a su película Alien, el octavo pasajero desde los
títulos de crédito que se van completando hasta formar el nombre de la película,
el nombre del planeta (en este caso es LV-423 mientras que en Alien, el octavo pasajero era LV-426)
hasta la estructura de la tripulación que prácticamente es idéntica.
Más allá de las
cuestiones teológicas que plantea (¿de dónde venimos? , ¿a dónde vamos?) Prometheus es un espectáculo visual y al
contrario de cintas en los que el aspecto visual llegaba a ser cargante, aunque
no por ello menos espectacular, como sucede en Avatar, aquí el aspecto visual no solo no te parece excesivo sino
que viene acompañado de una fotografía de tonos grises y negros maravillosa. En
cuanto al reparto, poco destacable; nos encontramos ante unos personajes planos
y el único que sobresale es, y esto se está convirtiendo ya en costumbre,
Michael Fassbender en su papel del androide David. Noomi Rapace está correcta
en su personaje de Elizabeth Shaw pero no obstante se ve eclipsada por
Fassbender cada vez que comparten pantalla.
Ridley Scott nos proporciona un entretenimiento más que aceptable, en ocasiones incluso notable, con grandes escenas tanto técnica como visualmente. Nos proporciona esa angustia y tensión, manteniendo las distancias claro está, que algunos vivimos viendo Alien, el octavo pasajero. ¿Es Prometheus una precuela de la saga Alien? Si y no. ¿Es Elizabeth Shaw la próxima Ripley? Ya lo veremos. Lo que está claro es que el cine de ciencia-ficción ha recuperado a uno de sus grandes exponentes, Ridley Scott, y esto hace que me pregunte: Ridley, ¿dónde has estado todo este tiempo?.
Hace ocho años que Batman desapareció en la oscuridad, dejando de ser un héroe para convertirse en fugitivo. Al asumir la culpa por la muerte del fiscal del distrito Harvey Dent, el Caballero Oscuro decidió sacrificarlo todo por lo que consideraba, al igual que el Comisario Gordon, un bien mayor. La mentira funciona durante un tiempo, ya que la actividad criminal de la ciudad de Gotham se ve aplacada gracias a la dura Ley Dent. Pero todo cambia con la llegada de una astuta gata ladrona, que pretende llevar a cabo un misterioso plan. Sin embargo, mucho más peligrosa es la aparición en escena de Bane, un terrorista enmascarado cuyos despiadados planes para la ciudad obligan a Bruce a regresar de su voluntario exilio.
Muchos de los
amantes del cine, por no decir todos, esperábamos con una mezcla de entusiasmo
y tristeza el 20 de Julio, día en el que se pondría punto y final a una de las
trilogías más completas, en todos sus aspectos, de los últimos tiempos y, si me
lo permitís, de la historia del cine.
Christopher Nolan ha ejercido de guía en estos siete años en los que ha dado
una vuelta de tuerca tanto al personaje de Batman como a su alter ego Bruce
Wayne.
Con ‘El Caballero
Oscuro’, Nolan puso el listón en lo más alto posible pero ese listón se
convirtió en un arma de doble filo y empezaron a aparecer muchos escépticos que
se preguntaban: ¿estará la última entrega a la altura? ¿habrá alguien capaz de
superar, o al menos igualar, la interpretación de Heath Ledger?.
La cinta comienza
con un prólogo similar al de ‘El Caballero Oscuro’ que sólo se dedica a cambiar
el escenario y sus protagonistas. En aquella se nos presentaba al villano a
través de un espectacular atraco a un banco y en esta a través del secuestro de
un avión, y que tiene como función presentar al que será el encargado de hacer
que nuestro desaparecido justiciero enmascarado vuelva de su retiro. Tras ello es el momento de presentar a los que
serán un pilar fundamental en esta tercera y última entrega: el policía John
Blake (Joseph Gordon-Lewitt), Selina Kyle, más conocida como Catwoman (Anne
Hathaway), y la multimillonaria Miranda Tate (Marion Cotillard).
El guión de la
película tiene sus altibajos que Nolan intenta esconder a través de una multitud
de giros y en el que no es destacable ningún
diálogo, a parte del que mantiene Bruce con Alfred, al que en este film se le
ha dado una mayor importancia dramática. Entre las interpretaciones cabe
destacar a Joseph Gordon-Lewitt que a pesar de ser secundario consigue resaltar
notablemente y eclipsar tanto a Anne Hathaway que, aunque me ha sorprendido
gratamente, tiene pocas escenas
destacables (eso si, la del bar con el congresista me parece mágnifica) y a una
Marion Cotillard cuyo personaje llega a ser meramente anecdótico si nos
olvidamos de ese patético giro final metido con calzador. En cuanto a Bane,
no me pararé a hablar de su voz robótica porque creo que ya se ha dicho todo,
aunque no posee el carisma del Joker tampoco esta exento del y con un gran
discurso revolucionario a las puertas de la prisión de Blackgate nos lo
demuestra. Es cierto que no es el Joker y que por mucho carisma que tenga nunca
llegará a su altura pero es cierto que tampoco el Joker llegaría a machacar
físicamente a Batman como lo hace Bane.
Por lo demás la cinta es un fin de saga más que correcto, con ritmo (aún no soy capaz de entender a la gente que dice que tiene un inicio lento) y con escenas de acción que si bien no están nada mal es en las que más se nota la poca fluidez de Nolan al rodar este género. Todo ello orquestado por la música de Hans Zimmer la cual en ciertas partes llega a ser excesiva pero que escucharla sigue siendo un placer. Esta claro que 'El Caballero Oscuro: La Leyenda Renace' no es perfecta, que tiene sus más y sus menos y que está muy lejos de la perfección de 'El Caballero Oscuro' pero es una forma más que digna de honrar el último vuelo del murciélago.
Hoy se han dado a conocer las películas españolas que participarán en la 60 edición del festival de San Sebastián. Las quinielas de hace unos meses ya preveían lo que hoy se ha hecho oficial: la participación de 'Blancanieves' de Pablo Berger, 'El Artista y la Modelo' de Fernando Trueba, 'El Muerto y ser Feliz' de Javier Rebollo o 'Volver a Nacer' de Sergio Castellitto y protagonizada por Penélope Cruz.
A continuación os dejo el resto de películas y las secciones en las que compiten:
Sección oficial a concurso:
- El Artista y la Modelo (Fernando Trueba)
- Blancanieves (Pablo Berger)
- El Muerto y ser Feliz (Javier Rebollo)
- Volver a Nacer (Sergio Castellitto)
Sección oficial fuera de competición:
- Lo Imposible (Juan Antonio Ballona)
- Atraco (Eduard Cortés)
Zabaltegui:
- Baztán (Iñaki Elizalde)
- By Pass (Aitor Mazo y Patxo Tellería)
- Operación E (Miguel Courtois)
- 7 días en La Habana (Varios Directores)
- Zuloak (Fermín Muguruza)