Esta surgiendo en España un grupo de cineastas cuyo cine,
más personal y con especial hincapié en el aspecto formal, se está abriendo
camino a pasos agigantados en el panorama cinematográfico español. Dentro de este grupo de directores es donde se
encuentra Fernando Franco, montador de películas como Alacrán Enamorado (Santiago Zannou, 2013), Blancanieves(Pablo Berger,
2012) o No tengas miedo (Montxo
Armendáriz, 2011), que con La herida debuta
tras las cámaras.
La herida es la
historia de Ana, una mujer de 28 años que se siente útil y satisfecha en
su trabajo rutinario ayudando a otros. Sin embargo, fuera de su jornada
laboral, Ana tiene serios problemas para relacionarse, pues es socialmente
torpe, incluso agresiva, con las personas más cercanas y queridas.
Rob
Zombie ha construido toda su filmografía en torno a un género cinematográfico
que ha explorado y exprimido al máximo: el terror.Desde La
casa de los mil cadáveres o Los
renegados del diablo hasta sus versiones de la saga Halloween, Rob Zombie ha demostrado que es en este género donde se
siente más cómodo. Y dónde a los espectadores nos hace sentir incómodos.
Con The Lords of Salem el director
norteamericano vuelve a las pantallas con una historia ambientada en
Salem (Massachusets) que hace mucho tiempo era el centro neurálgico del mal, el
lugar donde las brujas celebraban sus aquelarres. En la actualidad es, al menos
en apariencia, una ciudad normal. Sheri Moon Zombie, esposa del director y
habitual colaboradora en sus películas, se pone en la piel de Heidi la
presentadora de un programa de radio de rock duro que verá como su vida da un
giro con la llegada de un vinilo promocional de una banda llamada The Lords.
La música, extraña y siniestra, la deja profundamente turbada, provocándole
pesadillas y alucinaciones
Tomas
Vinterberg fue uno de los directores daneses que junto a Lars Von Trier fundó
hace poco poco más de 20 años el movimiento “Dogma 95”. Pero los años han
pasado, y poco a poco Vinterberg ha ido alejándose cada vez más de este
movimiento que tanto a él como a su compatriota sacó a escena.Tomas Vinterberg vuelve a Dinamarca para
contar la historia de un hombre, Lucas, acusado por una niña de abusos sexuales
y expuesto al odio de todos los que le rodean.
‘Hansel y Gretel:
Cazadores de brujas’ - Tommy Wirkola, 2013
Poca
gente conoce el nombre de Tommy Wirkola, el cineasta noruego que en 2009 a los
más curiosos nos proporcionó grandes dosis de humor con su particular cinta Zombis Nazis (Dead Snow). Tommy Wirkola
se atrevió a parodiar las películas de zombis de una manera original y con algo
que en Hansel y Gretel: Cazadores de
brujas echamos de menos: la capacidad de la película para reírse de sí
misma.
Hansel y Gretel: Cazadores de brujas nos
sitúa quince años después de que Hansel y Gretel vivieran la aventura que los
hizo famosos. Ahora que ya no son niños, se han convertido en cazadores de
brujas. Esto es lo que nos plantea Tommy Wirkola, una revisión, a primera vista
gamberra, sobre el cuento de los hermanos Grimm. Pero todo ese gamberrismo que
nos encontramos en Zombis Nazis en Hansel y Gretel: Cazadores de brujas casi
no se percibe, es un mero atisbo de lo que su director hizo allá por 2009.
La
historia del cine es muy amplia, y en una historia tan amplia es inevitable que
surjan un gran número de nombres, ya sea de directores o de películas, que han quedado marcados en la historia de esta arte. Pero si hablamos de
directores que han dejado huella hay un nombre que inevitablemente
saldrá a escena: Alfred Hitchcock.
A lo
largo de sus más de 50 años de carrera el maestro del suspense realizó un gran
número de películas de las cuales podríamos estar hablando horas y horas.
Nombres como Vértigo, Extraños en un tren o Con la muerte en los talones son solo
algunas que el realizador británico dejó para el recuerdo.
Pero si hay una que destaca por encima de todas, esa es Psicosis.
La
película sobre uno de los personajes más importantes de los Estados Unidos no
la puede dirigir cualquiera. Para rodar una de las etapas más importantes de la
vida de Abraham Lincoln es necesario tener a alguien que dirige cada película
con precisión de cirujano y con unos cambios de intesidad propios del mejor de
los pianistas. Para dirigir una película como Lincoln es necesario tener tras las cámaras a Steven Spielberg.
En Lincoln Spielberg retrata una de las
etapas más importantes de la vida del presidente americano, cuando en 1865,
mientras la Guerra Civil Americana se acerca a su fin, el presidente Abraham
Lincoln propone la instauración de una enmienda que prohíba la esclavitud en
los Estados Unidos. Sin embargo esto presenta un gran dilema: si la paz llega
antes de que se acepte la enmienda, el Sur tendrá poder para rechazarla y
mantener la esclavitud; si la paz llega después, cientos de personas seguirán
muriendo en el frente. En una carrera contrarreloj para conseguir los votos
necesarios, Lincoln se enfrenta a la mayor crisis de conciencia de su vida.
Cuando
leemos en algún medio la palabra Cienciología, a la mayoría se nos viene a la
cabeza Tom Cruise. Incluso puede que a alguno John Travolta, o lo que el bótox
ha dejado de él. Pero a pocos se nos ocurre pensar en los orígenes de esta
religión y mucho menos en Ronald Hubbard, su fundador.
Paul
Thomas Anderson vuelve a ponerse detrás de la cámara para explicar los orígenes
de esta religión a través de la historia de Lancaster Dodd , el alter-ego de
Ronald Hubbard, un intelectual brillante y de fuertes convicciones, que crea
una organización religiosa que empieza a hacerse popular en Estados Unidos
hacia 1952. Freddie Quell , un joven vagabundo, se convertirá en la mano
derecha de este líder religioso. Sin embargo, cuando la secta triunfa y
consigue atraer a numerosos y fervientes seguidores, a Freddie le surgirán
dudas.
‘El Hobbit: Un viaje inesperado’ – Peter
Jackson, 2012
Once años nos separan desde la primera vez que Peter Jackson decidió mostrar al
público los secretos y criaturas de la Tierra Media. Tras elincuestionable éxito que obtuvo la trilogía
de El Señor de los Anillos, tanto de
taquilla como de crítica, Peter Jackson nos vuelve a llevar de viaje por la Tierra
media en la adaptación de El Hobbit: la
historia de Bilbo Bolsón; que en compañía del mago Gandalf y de trece enanos,
emprende un viaje a través del país de los elfos y los bosques de los trolls,
desde las mazmorras de los orcos hasta la Montaña Solitaria, donde el dragón
Smaug esconde el tesoro de los Enanos. Finalmente, en las profundidades de la
Tierra, encuentra el Anillo Único, hipnótico objeto que será posteriormente
causa de tantas sangrientas batallas en la Tierra Media.
Un
viaje a los orígenes de la Tierra Media y de algunos de los personajes más
característicos de la saga de Jackson, así se podría definir El Hobbit: un viaje inesperado. Como no
podía ser de otra forma nuestra aventura comienza en ese lujoso agujero en la
tierra llamado Bolsón Cerrado.La vuelta
a Bolsón Cerrado ejerce de prólogo para situarnos en el tiempo y conocer a los
que serán nuestros acompañantes durante los –larguísimos- 170 minutos de
metraje.
No es nada nuevo hablar de lo recurrente que es en el cine
español hablar la Guerra Civil. Son muchas las películas que durante
muchos años han profundizado en este tema, de una manera u otra, intentando
darle un nuevo enfoque. Sin embargo, poco a poco, este asunto se convirtió en
algo demasiado recurrente en las producciones españolas que veían como se
agotaban las ideas para enfocar de manera distinta el conflicto.
En el año 2006 Guillermo del Toro nos ofreció un soplo de
aire fresco en lo relacionado con las películas sobre esta época de
nuestra Historia, más concretamente con la posguerra. Ese soplo se llamó El
laberinto del fauno. En ella una niña se evadía del conflicto gracias a un
mundo fantástico en el que ella es la princesa de un reino repleto de seres
fantásticos.
‘El chef, la receta de la felicidad’ –
Daniel Cohen, 2012
Es
curioso ver como la carrera de Jean Reno se ha movido a lo largo de su vida
entre las comedias y las películas de acción. El actor francés, al que
conocemos más por su faceta de tipo duro, ha sabido moldearse y hacer películas
tanto de un género como de otro, unas más afortunadas que otras. El chef, la
receta de la felicidad es la ópera prima de Daniel Cohen y supone otra
incursión de Jean Reno en la comedia.
La
película narra la historia del joven Jacky Bonnot que sueña con triunfar en un
gran restaurante. Pero su precaria situación económica le obliga a aceptar
trabajos como cocinero que ni siquiera consigue conservar. Un día se cruza en
su camino Alexandre Vauclair, un célebre chef, cuya acomodada posición se ve
amenazada por el grupo financiero propietario de sus restaurantes.
La
comedia romántica es uno de los géneros cinematográficos que a día de hoy más
intenta renovarse y ofrecer a los espectadores cosas nuevas. En los últimos
años estas ganas de reinventarse han sido plasmadas en películas de corte indie
como (500) días juntos o la reciente Ruby Sparks, que
buscaban renovar el género haciendo comedias inteligentes para así atrapar un
público mayor. Así como es uno de los géneros que más opta por innovar esa innovación
puede convertirse, en ocasiones, en un arma de doble filo y convertir una
película en una auténtica tontería.
Precisamente
esta arma de doble filo es con la que se topa Gerard Butler quién en Un buen
partido da vida a un exjugador de fútbol que tras haber alcanzado en Europa
un gran éxito profesional y mediático viaja a los Estados Unidos con la
intención de reconciliarse con su exmujer y con su hijo. Para empezar, decide
entrenar al equipo infantil en el que juega el niño para intentar ganarse su
cariño y el de su exmujer.
La
carrera de Constantin Costa-Gavras puede transmitirnos muchas cosas. Sin duda
una de ellas, que se palpa en muchas de sus obras, es su crítica hacia los
poderosos y la opresión que estos realizan al pueblo. Este tema ha sido muy
recurrente en la filmografía de Costa-Gavras, películas como Z., La
confesión o Missing (Desaparecido) son
un claro ejemplo del compromiso social y políticodel director griego.
Con El capital Costa-Gavras nos muestra su
particular visión de la crisis a través de la historia del
imparable ascenso de Marc Tourneuil, un prescindible sicario del capital que se
convierte en su indiscutible amo y señor.Un manifiesto contra la crisis, pero sobre
todo contra sus principales responsables, que recuerda a películas como Margin Call o el documen Inside Job.
La morriña es un término gallego que define la nostalgia de
la tierra amada, que se siente cuando estando lejos, algo te recuerda a tu
tierra natal. Para un gallego afincado en Madrid como yo, este sentimiento muy
típico nuestro es algo que, de vez en cuando, suele darse. Invasor tiene
muchas escenas rodadas en A Coruña y sus afueras, lugares que desde mi infancia
han estado presentes en mi día a día y que, al aparecer en una película, hacen
que me resulte imposible no esbozar una sonrisa.
Invasor cuenta la historia de Pablo, un médico
militar español destinado en misión de paz a la guerra de Irak del 2003. En una
salida rutinaria en el desierto su convoy es atacado. Refugiado en una casa
perdida junto a su compañero Diego, ambos se ven envueltos en una lucha
inesperada que casi les cuesta la vida. A su vuelta a España y aún
convaleciente, Pablo es condecorado por su valor en el campo de batalla. Pero
la culpa le corroe por dentro y una amnesia temporal le impide recordar lo que
realmente ocurrió. Pablo deberá descubrir lo sucedido en Irak y entonces
decidir entre destapar lo ocurrido o apoyar la versión oficial.
Hoy
se estrena en España César debe morir
la última película de los hermanos Taviani que ha sido galardonada, en la
pasada edición del Festival de Berlín, con el Oso de Oro. Con motivo de esto y
de la inauguración del 5º Festival de Cine Italiano que comienza hoy en Madrid,
donde se les otorga el premio a toda su carrera, pudimos asistir a la rueda de
prensa que ofreció Paolo Taviani tras el pase de su última película.
“Vittorio y yo, hemos hecho esta película
con mucha pasión y esta situación, nada habitual, en la que hemos trabajado ha
sido un episodio único en nuestra joven vida”afirmaba a sus 81 años el menor de los Taviani en referencia a
su última película, en la que un grupo de reclusos (curiosamente, presos reales
y no actores) representan la obra Julio
César de Shakespeare en el taller de teatro de una cárcel.Es
curioso ver como actores no profesionales se desenvuelven tan bien durante la
película y, en palabras del propio Taviani: “estos actores han puesto en la interpretación de sus personajes las
terribles experiencia que han vivido”.
Hacer películas basadas en historias reales es una manera de
atraer al público, esto es un hecho. En los albores del cine este medio era
utilizado para contar historias, en su mayoría ficticias, pero cada vez son más
las películas que cuentan historias reales, unas más interesantes que otras. Persiguiendo
Mavericks narra la historia del fenómeno del surf Jay Moriarity. Cuando, a
la edad de 15 años, Jay descubre que las míticas olas conocidas como 'Mavericks',
unas de las más descomunales del planeta, se aproximan a su hogar de Santa
Cruz, donde van a romper, busca la ayuda del legendario Frosty Hesson para que
lo entrene y así poder sobrevivir a dicho fenómeno.
Desgraciadamente, y aunque no nos sorprende, la película de
Curtis Hanson (sí, el mismo que hizo L.A. Confidential) pertenece
a ese grupo de filmes que cuentan una historia real que nos interesa poco, por
no decir nada, y que aunque traten un deporte tan bonito como es el surf, no
consigue transmitirnos nada.
En
el cine, a veces, esos pequeños avances que conocemos como trailers nos juegan
una mala pasada. No me malinterpretéis, con esto no quiero decir que dichos
avances sean una lacra que haya que exterminar, sino que en ocasiones los
trailers, de manera tramposa, prometen cosas que no son las que luego vemos en
la pantalla. Soy el primero al que el hype se le sube a la cabeza cuándo
sacan un trailer de algún proyecto que me produce interés, sin embargo, y
puesto que ya no es la primera vez que me pasa, procuro no emocionarme para
luego no lamentarlo.
Esto es lo que ha pasado con Fin. No es que
esperase con ansia esta cinta pero si que tenía cierta curiosidad por ver como
se desenvolvía un director español en el género apocalíptico. Fin cuenta
la historia de un grupo de amigos que se reúnen para rememorar la noche que
vivieron quince años antes en un refugio de montaña. Tras un inesperado apagón,
descubren que las estrellas brillan más de lo habitual. A la mañana siguiente,
uno de ellos desaparece sin dejar rastro...
Cada persona es un mundo y no es algo nuevo que en el cine
haya directores tan diferentes entre sí. En una profesión tan artística es
lógico que cada realizador tenga sus propias manías, gustos y formas de realizar
un producto audiovisual como es una película. Así como hay muchas maneras de realizar una
película también son muchas, y muy distintas, las preocupaciones e inquietudes
que un director quiere expresar en la pantalla.
Si por algo ha brilladoKen Loach es por plasmar en la pantalla sus preocupaciones sobre la
sociedad, y por ello ha destacado en lo que se conoce como cine social. Su cinta
La parte de los ángeles, constituye
su última aportación a este tipo de cine y en ella nos trae la historia deRobbie, un joven de Glasgow que acaba de ser
padre y jura que el niño jamás llevará la terrible vida que ha llevado él. En
los servicios de la comunidad, Robbie conoce a Rhino, Albert y Mo, unos chicos
que también tienen dificultades para encontrar trabajo. Harry, el educador que
les han asignado, los inicia en secreto en el arte de paladear whisky. Robbie
descubre que tiene verdadero talento de degustador y muy pronto es capaz de
identificar los destilados más caros y selectos.
En los últimos meses las carteleras españolas han estado
plagadas de producciones españolas, nombres como Fernando Trueba, Pablo Berger
o Juan Antonio Bayona han estado a la orden del día en cualquier medio que se
dedicase a hablar un poco sobre el panorama actual del cine español.
Con Vulnerables
llega a las salas españolas la ópera prima de Miguel Cruz Carretero, una cinta
de terroren la que tras un parto
prematuro, Carla, una madre primeriza, se mudará a la vieja finca familiar
manchega, pero allí se verá obligada a enfrentarse a los fantasmas del pasado.
Faltan unos meses para que se saque la alfombra roja y los
flashes inunden el Dolby Theatre, antes conocido como
Kodak Theatre,en la que será la 85a
ceremonia de la gala de los Oscar. Aun queda mucho tiempo y muchas películas por
estrenarse parasaber a ciencia cierta
quién será la gran favorita de esta edición de los Oscar, pero tras su paso por
los festivales más prestigiosos de Europa hay un nombre que destaca sobre el
resto: Argo.
Argo es, tras Adiós
pequeña, adiós y The Town (Ciudad de
ladrones), la tercera vez que Ben Affleck se pone tras la cámara y en ella
nos cuenta la historia de los sucesos que acontecieron en 1979 cuando la
embajada de los Estados Unidos en Teherán fue ocupada por un grupo de iraníes,
tras esto la CIA y el gobierno canadiense organizaron una operación para
rescatar a seis diplomáticos estadounidenses. Con este fin se recurrió a un
experto en el arte del disfraz y se preparó el escenario para el rodaje de una
película ("Argo"), en la que participaba un equipo de cazatalentos de
Hollywood.
Creo
que no hay nada que defina mejor La isla de los olvidados como el
eslogan que puede leerse más arriba. Ese eslogan, lema nacional de Suiza
(aunque la mayoría lo conozcamos por Los Tres Mosqueteros), es una llamada a la
unidad, a unir fuerzas contra algo que uno solo no puede conseguir.
Precisamente es esta unidad la que tendrán que aprender un grupo de chicos,
entre los 11 y los 18 años, que en la isla de Bastøy, en el fiordo de Oslo,
viven bajo el despótico poder de un superintendente y sus guardias en una
especie de reformatorio. En lugar de recibir una educación, son explotados como
mano de obra barata. A la isla llega el joven Erling que es trasladado a
la isla para lo que el director del reformatorio llama "reeducación"
y desde su llegada hay algo que se convertirá en su obsesión: huir.
La estructura de la película, así como su argumento,
recuerda en muchas cosas a las películas de cárceles como Fuga de Alcatraz,Cadena Perpetua o El expreso de medianoche (manteniendo las
distancias, claro está). La obsesión por huir de un sitio donde el maltrato
tanto físico como psicológico están a la orden del día llevará a nuestro
protagonista a enfrentarse a la peor cara del ser humano. Liderados por un duro
director, interpretado notablemente por Stellan Skarsgård, los funcionarios de
este reformatorio no dudan en poner en práctica cualquier tipo de castigo para
la represión de los jóvenes.
Suele
ser en las situaciones más duras cuando salen a relucir las virtudes del ser
humano, a pesar de las numerosas calamidades a las que está sometido tanto
nuestro protagonista como sus compañeros esto no consigue hacer otra cosa más
que fortalecerlos y fortalecer una unión que de entrada era inexistente.
A
medida que la cinta avanza nuestros protagonistas van conociéndose mejor y van
dándose cuenta de que, pese a lo distintos que puedan ser, tiene razones de
sobra para unirse. Quizás la falta de caras conocidas, a excepción de Stellan Skarsgård,
consigue transmitir mucho más ese drama y esa dureza a la que están sometidos.
La atmósfera de La isla de los olvidados, fría y solitaria, propia de la
mayoría del cine que se realiza en los países nórdicos dota a los personajes de
un armazón con el que ocultan sus sentimientos y emociones. Será este armazón
el que poco a poco vaya desapareciendo llegando así a forjar entre ellos una
amistad que se verá fortalecida en su maravilloso clímax final. Es en esa última media hora de metraje en la que no solo vemos la preocupacion de los
personajes por escapar, sino que también vemos en ellos el miedo a convertirse
en eso que más odian. Acompañada toda ella por una música preciosa, La isla
de los olvidados demuestra, una vez más, que una película puede ser
desgarradora y preciosa a la vez y que para cambiar algo se necesita que cada
uno aporte su grano de arena.
La isla de los
olvidados se estrena el 19 de Octubre.